Cada año, numerosos medios y asociaciones eligen su propio juego del año. Entre todos esos reconocimientos, uno de los más conocidos es el premio principal de The Game Awards.
La historia de esta ceremonia comenzó en 2003 bajo el nombre de Spike Video Game Awards. Con el paso del tiempo, el evento evolucionó hasta convertirse en The Game Awards, una de las galas más importantes de la industria.
A lo largo de todos estos años, videojuegos de géneros muy diferentes han recibido el premio al mejor título del año. Algunos ganadores fueron decisiones prácticamente indiscutibles, mientras que otros continúan generando debate.
Esta es una clasificación de todos los juegos que recibieron el principal galardón de estas ceremonias, ordenados de peor a mejor según su impacto, calidad, legado y competencia durante el año de su lanzamiento.
Madden NFL 2004
Los comienzos de los Spike Video Game Awards fueron bastante curiosos. En un año con títulos como Star Wars: Knights of the Old Republic, Jak II, Silent Hill 3 y Max Payne 2, el premio al mejor videojuego fue para Madden NFL 2004.
Sin faltar al respeto a los seguidores de la saga, sorprendió que una entrega anual de deportes se coronara como el mejor lanzamiento de todo el año.
Con el paso del tiempo, esta elección se volvió todavía más fácil de criticar y dejó la impresión de que los primeros años de la ceremonia tenían una orientación bastante comercial.
Por suerte, las siguientes ediciones presentaron ganadores mucho más representativos de la calidad y la innovación de cada año.
Dragon Age: Inquisition
BioWare ya había demostrado su talento con juegos como Star Wars: Knights of the Old Republic, pero no fue mediante la ciencia ficción como consiguió ganar el premio principal.
Dragon Age: Inquisition llevó al estudio nuevamente hacia la fantasía medieval y representó un cambio en la dirección correcta después de la recepción más irregular de Dragon Age II.
La tercera entrega no fue tan celebrada como Dragon Age: Origins, pero ofrecía un mundo amplio, numerosos personajes, decisiones importantes y una enorme cantidad de contenido.
El juego recibió el premio al mejor título de 2014 y también fue reconocido como el mejor RPG, superando a competidores como Dark Souls II y Bravely Default.
The Walking Dead
La época dorada de Telltale Games no se reflejó únicamente en sus ventas, sino también en las ceremonias de premios.
The Walking Dead no fue un producto creado solamente para aprovechar la popularidad de la serie televisiva. Terminó convirtiéndose en una de las aventuras narrativas mejor valoradas de su género.
El juego destacó por varios elementos:
- Decisiones con consecuencias importantes.
- Personajes bien construidos.
- Una historia emocional.
- Un formato episódico que terminó convenciendo al público.
Su éxito impulsó a otros desarrolladores a utilizar fórmulas similares y representó una nueva etapa para Telltale Games.
Overwatch
Un estudio con la trayectoria de Blizzard tenía que aparecer en una clasificación como esta, aunque lo hizo con uno de los juegos más discutidos de su historia.
Todo lo relacionado con su secuela y el contenido PvE terminó siendo duramente criticado, pero en el año de su lanzamiento, Overwatch fue un fenómeno enorme.
Sus partidas rápidas, el combate por equipos y sus héroes variados y carismáticos lo convirtieron en uno de los títulos multijugador más populares del momento.
El universo del juego también generó un interés considerable mediante sus historias, cortos animados y personajes.
Overwatch consiguió imponerse a videojuegos como Doom, Titanfall 2 y Uncharted 4: El desenlace del ladrón.
Astro Bot
Con Astro Bot, Sony demostró que también había espacio para experiencias desenfadadas dentro del premio al mejor juego del año.
El juego de plataformas exclusivo de PlayStation 5 combinó accesibilidad con desafíos bien medidos y funcionó como un homenaje a numerosos personajes y franquicias relacionadas con las consolas de Sony.
Entre sus principales virtudes destacaban:
- Mecánicas sólidas.
- Un excelente uso del mando DualSense.
- Diseño de niveles creativo.
- Gran variedad de situaciones.
- Una identidad visual alegre y reconocible.
Astro Bot tuvo una competencia considerable con juegos como Final Fantasy VII Rebirth, Elden Ring: Shadow of the Erdtree y Black Myth: Wukong.
Aun así, el título de Team Asobi terminó recibiendo el premio al juego del año 2024.
BioShock
En 2007, numerosos personajes importantes de los videojuegos competían por la atención del público. Entre ellos estaban el Jefe Maestro, el comandante Shepard, Super Mario y Kratos.
El juego que consiguió imponerse fue BioShock, una aventura que trasladaba al jugador a la ciudad submarina de Rapture.
El título desarrollado por 2K Boston y dirigido por Ken Levine destacó desde su lanzamiento por su ambientación, jugabilidad e historia.
También aprovechaba un motor Unreal Engine muy potente para la época y ofrecía un mundo con una identidad visual difícil de olvidar.
Aunque se enfrentó a una competencia extraordinaria, tenía todos los elementos necesarios para convertirse en el juego del año.
The Elder Scrolls IV: Oblivion
La primera vez que muchos jugadores salieron de las alcantarillas en The Elder Scrolls IV: Oblivion quedó grabada en su memoria.
Caminar por Cyrodiil y comprender la escala de su mundo representaba una experiencia sorprendente para la época.
El juego ofrecía personajes, ciudades, misiones y aventuras capaces de transmitir la sensación de estar dentro de un mundo vivo de fantasía medieval.
Actualmente, los RPG de mundo abierto son habituales, pero Oblivion demostró en 2006 lo que las nuevas generaciones de consolas podían ofrecer mediante enormes tierras mágicas para explorar.
Grand Theft Auto IV
Rockstar Games es una figura recurrente en los premios al juego del año y Grand Theft Auto IV no fue una excepción.
La historia criminal de Niko Bellic tenía un tono más oscuro que el visto en Grand Theft Auto: San Andreas y Vice City.
El juego llevó la saga a la era de la alta definición y presentó importantes mejoras:
- Un apartado gráfico impresionante para su momento.
- Físicas mucho más avanzadas.
- Una ciudad detallada.
- Una narrativa seria y sobria.
- Personajes mejor desarrollados.
Ni siquiera la competencia de Metal Gear Solid 4 consiguió impedir que GTA IV recibiera el premio al mejor juego de 2008.
Uncharted 2: El reino de los ladrones
Naughty Dog ya era conocida por crear Crash Bandicoot y Jak and Daxter, pero durante la generación de PlayStation 3 comenzó a apostar por experiencias más cinematográficas.
Después de un primer Uncharted competente, la segunda entrega consiguió definir completamente la identidad de la saga.
Uncharted 2: El reino de los ladrones mejoró los elementos fundamentales del juego original:
- Una historia más cinematográfica.
- Jugabilidad refinada.
- Diseño de niveles más ambicioso.
- Escenarios espectaculares.
- Un apartado técnico detallado y fluido.
El multijugador completaba una propuesta que tenía suficientes méritos para recibir el premio al juego del año.
It Takes Two
It Takes Two es uno de los juegos cooperativos más originales y queridos de las generaciones modernas.
Su carisma, identidad visual, desafíos imaginativos y mecánicas diseñadas para dos jugadores lo convirtieron en una experiencia muy especial.
La historia mantiene un tono desenfadado, pero también busca reflexionar sobre las relaciones y los conflictos de pareja.
El título terminó de consolidar a Hazelight Studios como uno de los equipos más reconocidos dentro de Electronic Arts.
Su victoria también demostró que un juego completamente cooperativo podía imponerse a producciones mucho más tradicionales.
Red Dead Redemption
Rockstar no solo sabe crear enormes ciudades llenas de criminales. Con Red Dead Redemption demostró que su fórmula de mundos abiertos también podía adaptarse al lejano oeste.
El juego presentaba un enfoque menos centrado en las situaciones exageradas de Grand Theft Auto y dedicaba mayor atención al drama de John Marston.
Esta dirección permitió descubrir un lado diferente de Rockstar y confirmó el potencial del estudio para contar historias maduras.
Su apartado técnico se mantuvo sorprendentemente bien con el paso de los años.
Red Dead Redemption no revolucionó todos los sistemas del género, pero utilizó su mundo abierto para contar una de las historias más recordadas de los videojuegos.
Resident Evil 4
Muchos jugadores recibieron con escepticismo los primeros cambios presentados en Resident Evil 4.
El énfasis en la acción y el abandono de elementos clásicos, como las cámaras fijas y los controles de tanque, representaban decisiones extremadamente arriesgadas.
Antes de su lanzamiento, parte de los seguidores temía que Capcom estuviera alejándose demasiado de la fórmula que había definido el survival horror.
El tiempo terminó dándole la razón al estudio.
Resident Evil 4 mezcló acción, horror y humor en una proporción difícil de repetir. La aventura de Leon en España consiguió imponerse incluso ante juegos del nivel de God of War.
No solo ganó el premio al juego del año, sino que terminó convirtiéndose en uno de los títulos más influyentes y respetados de la historia.
Sekiro: Shadows Die Twice
Después del éxito de Dark Souls, FromSoftware quiso alejarse parcialmente de la fantasía medieval para crear uno de los títulos de acción más exigentes y satisfactorios de su generación.
Sekiro: Shadows Die Twice mantenía algunos elementos comunes con los juegos anteriores del estudio, pero centraba su propuesta en un sistema de combate mucho más preciso.
Los desvíos, bloqueos y enfrentamientos directos tenían una importancia fundamental.
El título ofrecía:
- Grandes jefes.
- Una puesta en escena espectacular.
- Combate cuidadosamente diseñado.
- Movilidad diferente a la de Dark Souls.
- Un mundo inspirado en Japón.
El jurado de The Game Awards reconoció sus méritos y le otorgó el premio al juego del año 2019.
Grand Theft Auto: San Andreas
Pocos videojuegos de PlayStation 2 y Xbox tuvieron un impacto comparable al de Grand Theft Auto: San Andreas.
GTA III había llevado la saga al mundo tridimensional y Vice City consiguió que millones de jugadores se enamoraran de su fórmula.
San Andreas demostró el potencial casi ilimitado de Rockstar y su atención por los detalles.
El juego incluía:
- Misiones variadas y creativas.
- Una enorme cantidad de actividades.
- Contenido opcional.
- Varias ciudades y zonas rurales.
- Personalización del personaje.
- Una historia extensa.
San Andreas se convirtió en la referencia con la que se medían los mundos abiertos urbanos de su época.
God of War
God of War de 2018 protagonizó una de las victorias más debatidas de la historia de estos premios.
No se debía a que el juego fuera malo, sino a la enorme calidad de los títulos que consiguió superar.
El regreso de Kratos presentó un tono más maduro e introspectivo. El título reinventó a uno de los protagonistas más conocidos de los videojuegos y ofreció un apartado técnico extraordinario.
La competencia de 2018 fue especialmente fuerte, con juegos como Red Dead Redemption 2 y Marvel’s Spider-Man.
Finalmente, la obra de Santa Monica Studio consiguió recibir el premio principal.
Grand Theft Auto V
Grand Theft Auto V es uno de los videojuegos más vendidos de la historia.
Durante los meses posteriores a su lanzamiento, parecía que no existía ningún otro juego. Constantemente aparecían conversaciones sobre sus secretos, personajes, detalles y posibilidades.
En los Spike VGX compitió contra nombres muy importantes:
- BioShock Infinite.
- The Last of Us.
- Super Mario 3D World.
- Tomb Raider.
Ninguno de ellos consiguió arrebatarle el primer puesto a la historia protagonizada por Michael, Trevor y Franklin.
Su enorme mundo abierto, variedad de misiones y tres protagonistas jugables justificaron su victoria.
The Elder Scrolls V: Skyrim
Oblivion mostró lo que podía ofrecer un RPG de mundo abierto, pero Skyrim terminó de perfeccionar y popularizar esa fórmula.
La nueva entrega ofrecía más contenido, mayor sensación de inmersión y un apartado técnico más cuidado.
Bethesda también simplificó su sistema de progresión e introdujo una interfaz más intuitiva.
Skyrim no fue una revolución completa respecto a Oblivion, pero representó un enorme salto de accesibilidad para The Elder Scrolls.
La saga pasó a convertirse en un fenómeno conocido por una audiencia mucho más amplia.
Su trama épica, ambientación atmosférica y libertad hicieron que se convirtiera en uno de los juegos de rol más queridos de la historia y en el ganador de 2011.
Elden Ring
La presencia de FromSoftware en The Game Awards dejó de ser una sorpresa. El estudio se convirtió en uno de los equipos más respetados e influyentes de la industria.
Cuando Elden Ring recibió el premio al juego del año 2022, gran parte del público consideró que era una victoria lógica.
El título más ambicioso del estudio ofrecía:
- Un enorme mundo abierto.
- Decenas de jefes.
- Cientos de armas y piezas de equipo.
- Numerosas configuraciones posibles.
- Libertad para explorar.
Elden Ring representaba la culminación de muchas ideas desarrolladas anteriormente en Dark Souls.
Aunque compitió contra juegos como God of War Ragnarök, A Plague Tale: Requiem, Horizon Forbidden West y Xenoblade Chronicles 3, terminó consiguiendo una victoria contundente.
Baldur’s Gate 3
Baldur’s Gate 3 demostró que los combates por turnos no estaban pasados de moda.
Era fácil anticipar que el juego de Larian Studios tendría una calidad elevada, pero pocos esperaban que se convirtiera en un fenómeno tan grande.
La aventura ambientada en el universo de Dungeons & Dragons ganó popularidad gracias a varios elementos:
- Jugabilidad estratégica.
- Personajes carismáticos.
- Gran libertad para tomar decisiones.
- Una enorme cantidad de contenido.
- Múltiples maneras de resolver los problemas.
Con nueve candidaturas en The Game Awards 2023, parecía evidente que Baldur’s Gate 3 era el principal favorito.
Finalmente recibió el premio al juego del año y confirmó a Larian como uno de los estudios más importantes del momento.
The Legend of Zelda: Breath of the Wild
The Legend of Zelda siempre había sido una saga exitosa, pero Breath of the Wild rompió con muchas de sus propias reglas.
Su mundo abierto permitía al jugador afrontar las situaciones en el orden y de la manera que quisiera.
También ofrecía una historia más personal para Link y una escala que nunca se había visto dentro de la franquicia.
Breath of the Wild compitió contra juegos como Horizon Zero Dawn, Persona 5 y Super Mario Odyssey.
A pesar del nivel de sus rivales, terminó recibiendo el premio al juego del año 2017.
Su libertad, física y diseño del mundo lo convirtieron en uno de los títulos más importantes de la historia moderna de Nintendo.
The Last of Us Parte II
Naughty Dog no se conformó con ganar un único premio al juego del año.
Después de la victoria de Uncharted 2, el estudio volvió a conseguir el principal galardón con The Last of Us Parte II.
El juego llevó PlayStation 4 hasta sus límites técnicos para presentar una historia cruda y desgarradora.
Sus principales apartados fueron desarrollados con un nivel de detalle extraordinario:
- Gráficos.
- Animaciones.
- Jugabilidad.
- Actuaciones.
- Puesta en escena.
- Diseño de sonido.
Sus once nominaciones lo convirtieron en uno de los juegos con mayor presencia dentro de una sola edición de The Game Awards.
Su historia generó opiniones muy divididas, pero su calidad técnica y ambición fueron difíciles de ignorar.
The Witcher 3: Wild Hunt
CD Projekt Red no consiguió que Cyberpunk 2077 fuera nominado al juego del año durante su polémico lanzamiento, pero ya había dominado The Game Awards con su título anterior.
The Witcher 3: Wild Hunt fue el videojuego con más nominaciones de 2015.
El RPG de acción y fantasía protagonizado por Geralt de Rivia destacó por:
- Su historia.
- La dirección artística.
- La banda sonora.
- Las actuaciones.
- La calidad de sus misiones.
- Su enorme mundo.
Entre todos sus reconocimientos se encontraba el premio al juego del año.
Además, CD Projekt Red recibió el galardón al mejor estudio de desarrollo.
The Witcher 3 consiguió elevar todavía más la popularidad de Geralt y se convirtió en uno de los RPG más importantes de su generación.
Una historia llena de grandes juegos
La historia de los Spike Video Game Awards y The Game Awards incluye decisiones discutibles, victorias sorprendentes y algunos de los mejores títulos que ha producido la industria.
Durante las primeras ediciones, elecciones como Madden NFL 2004 reflejaban un enfoque más comercial. Con el paso de los años, la ceremonia comenzó a reconocer juegos más variados y ambiciosos.
Entre los ganadores aparecen aventuras narrativas, RPG, plataformas, títulos cooperativos, juegos de acción, mundos abiertos y experiencias multijugador.
No existe un único género capaz de garantizar el premio. Lo que comparten la mayoría de los mejores ganadores es su capacidad para destacar dentro de su época y dejar una huella importante en los jugadores.
The Witcher 3: Wild Hunt ocupa el primer puesto de esta clasificación por la calidad de su mundo, sus historias, sus personajes y la influencia que tuvo sobre los juegos de rol posteriores.



