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Cómo usar Frame Generation en juegos competitivos sin aumentar demasiado la latencia
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Cómo usar Frame Generation en juegos competitivos sin aumentar demasiado la latencia

Seguramente has leído o escuchado en varios lugares que activar Frame Generation para jugar de forma competitiva es una de las peores decisiones que puedes tomar. La realidad es que, si tienes una PC decente y cumples algunos requisitos, esta tecnología puede ofrecerte una ventaja visual importante.

Los FPS nativos siempre van a ser mejores que los FPS generados mediante inteligencia artificial. Eso no está en discusión. Sin embargo, en determinados equipos y juegos competitivos, Frame Generation puede ayudar a mejorar la fluidez visual y aprovechar mejor un monitor con una tasa de refresco elevada.

Esta tecnología también puede ser útil cuando existe un ligero cuello de botella que impide aprovechar por completo la tarjeta gráfica o el monitor. Para conseguir un resultado adecuado, es necesario cumplir varios requisitos.

¿Qué es Frame Generation?

Frame Generation es una tecnología que crea fotogramas adicionales entre los fotogramas renderizados de manera tradicional por la tarjeta gráfica.

Su objetivo principal es aumentar la cantidad de imágenes mostradas por segundo y producir una sensación de mayor fluidez. Sin embargo, esos fotogramas generados no reemplazan a los FPS nativos y pueden añadir cierta latencia.

Por esa razón, Frame Generation se ha utilizado principalmente en juegos de un solo jugador y títulos de gran exigencia gráfica. En los juegos competitivos suele generar más dudas por la importancia del tiempo de respuesta.

Los FPS nativos siempre serán mejores, pero Frame Generation puede ser útil cuando ya existe una base sólida de rendimiento y se configura correctamente.

Requisitos para usar Frame Generation en juegos competitivos

Frame Generation no debe activarse sin tener en cuenta el rendimiento base del juego, el monitor utilizado, la tarjeta gráfica y las opciones de latencia disponibles.

1. Tener como mínimo 100 FPS nativos

El primer requisito, y el más importante, es contar con una base mínima aproximada de 100 FPS nativos.

Si el juego funciona a 50, 60, 70 u 80 FPS y activas Frame Generation, es posible que la imagen se vea más fluida, pero los controles pueden sentirse pesados. Esto ocurre porque la respuesta del juego continúa dependiendo principalmente de los fotogramas nativos.

En cambio, si el juego funciona a 100, 110, 120 o 130 FPS nativos, Frame Generation parte de una base mucho más sólida. Esto ayuda a mantener una latencia razonable mientras aumenta la fluidez visual.

FPS nativos aproximadosResultado esperado
Menos de 60 FPSLa imagen puede mejorar, pero el control puede sentirse pesado.
Entre 60 y 90 FPSPuede funcionar, aunque no es lo más recomendable para competir.
100 FPS o másBase adecuada para probar Frame Generation.
120 FPS o másMayor fluidez y menor impacto perceptible en la latencia.

2. Utilizar un monitor con una tasa de refresco elevada

El segundo requisito está relacionado con el monitor. Si vas a duplicar los FPS, necesitas una pantalla capaz de mostrar una parte importante de esos fotogramas adicionales.

Por ejemplo, si el juego pasa de 100 a 200 FPS mediante Frame Generation, lo recomendable es utilizar un monitor de 165 Hz o superior.

  • 165 Hz.
  • 180 Hz.
  • 200 Hz.
  • 240 Hz.
  • 360 Hz.

Si utilizas un monitor de 120 o 144 Hz y ya consigues una cantidad de FPS cercana a su límite, puede ser mejor mantener los fotogramas nativos.

Activar Frame Generation para producir una cantidad de FPS que el monitor no puede mostrar puede añadir latencia sin proporcionar una mejora visual suficientemente grande.

3. Activar las tecnologías de baja latencia

El tercer requisito es configurar correctamente las opciones de baja latencia disponibles en la tarjeta gráfica y dentro del juego.

En tarjetas gráficas NVIDIA, puede utilizarse NVIDIA Reflex cuando el juego lo permita. Esta opción suele ser más apropiada que forzar únicamente el modo de baja latencia desde el Panel de control de NVIDIA.

En tarjetas gráficas AMD, puede activarse AMD Anti-Lag cuando sea compatible.

Estas tecnologías ayudan a reducir la cola de renderizado y mejoran la coordinación entre el procesador y la tarjeta gráfica.

  • NVIDIA: activar NVIDIA Reflex o Reflex + Boost cuando el juego lo permita.
  • AMD: activar AMD Anti-Lag si está disponible.
  • Dentro del juego: utilizar las opciones de reducción de latencia compatibles.

El objetivo es evitar que se acumulen demasiados fotogramas en una fila de espera, ya que eso puede aumentar el retraso entre el movimiento realizado y la respuesta mostrada en pantalla.

4. Tener una tarjeta gráfica compatible

El cuarto requisito es contar con una tarjeta gráfica compatible con alguna tecnología de generación de fotogramas.

En NVIDIA, las tarjetas RTX de las series 4000 y 5000 ofrecen compatibilidad con DLSS Frame Generation mediante hardware dedicado.

Las tarjetas RTX de generaciones anteriores, las GTX de la serie 16 y otros modelos compatibles con el juego pueden utilizar alternativas como AMD FSR 3 Frame Generation cuando el desarrollador lo haya implementado.

En tarjetas AMD, FSR 3 puede ser una opción adecuada porque está diseñado para funcionar en una variedad amplia de arquitecturas.

Tarjeta gráficaTecnología disponible
NVIDIA RTX serie 4000DLSS Frame Generation y, según el juego, FSR 3
NVIDIA RTX serie 5000DLSS Frame Generation, Multi Frame Generation y alternativas compatibles
NVIDIA RTX serie 2000 o 3000FSR 3 Frame Generation cuando el juego lo permita
NVIDIA GTX compatiblesFSR 3 Frame Generation en determinados juegos
AMD Radeon compatiblesFSR 3 Frame Generation

5. Mantener los FPS sin limitar o usar un límite adecuado

El quinto requisito consiste en configurar correctamente el límite de FPS.

En determinadas situaciones, dejar los FPS sin limitar puede reducir la latencia porque el juego produce fotogramas con mayor frecuencia. Aunque el monitor no pueda mostrar todos esos FPS, cada imagen disponible puede ser más reciente.

Si prefieres limitar los FPS, puedes establecer un valor cercano al rendimiento máximo estable del equipo.

Por ejemplo, si el juego se mantiene normalmente entre 250 y 270 FPS, un límite de aproximadamente 260 FPS puede funcionar como punto de equilibrio.

No existe un valor perfecto para todos los equipos. El límite adecuado dependerá del monitor, el juego, la estabilidad de los FPS y la latencia obtenida.

Configuración recomendada de Frame Generation

Antes de activar Frame Generation, comprueba que el juego ya tenga una cantidad estable de FPS nativos.

  1. Abre la configuración gráfica del juego.
  2. Activa NVIDIA Reflex o AMD Anti-Lag cuando esté disponible.
  3. Busca la opción de generación de fotogramas.
  4. Selecciona DLSS Frame Generation o AMD FSR 3, dependiendo de tu tarjeta.
  5. Utiliza inicialmente el modo de generación por dos.
  6. Deja los FPS sin limitar para realizar la primera prueba.
  7. Comprueba la latencia, la fluidez y el uso de la GPU.
  8. Prueba un límite de FPS solo si necesitas más estabilidad.

¿Conviene activar Multi Frame Generation?

Las tarjetas RTX de la serie 5000 pueden ofrecer opciones de Multi Frame Generation que generan varios fotogramas adicionales por cada fotograma renderizado.

Para juegos competitivos, no siempre es recomendable utilizar los modos por tres o por cuatro.

Cuando el sistema genera demasiados fotogramas artificiales entre dos fotogramas nativos, la cantidad total de FPS aumenta considerablemente, pero la latencia también puede hacerse más perceptible.

El proceso puede representarse de esta forma:

  • Un fotograma real.
  • Uno o varios fotogramas generados.
  • Un nuevo fotograma real.
  • Otros fotogramas generados.

Para mantener un equilibrio razonable en juegos competitivos, el modo por dos suele ser una opción más prudente.

Recomendación: utiliza Frame Generation por dos antes de probar modos más agresivos. Tener más FPS en el contador no significa automáticamente obtener una mejor respuesta en los controles.

Prueba de Frame Generation en Call of Duty: Warzone

Call of Duty: Warzone es un ejemplo adecuado porque utiliza mapas de Battle Royale muy grandes, una cantidad elevada de jugadores y numerosos elementos que pueden aumentar la carga sobre el procesador.

En la prueba realizada, el juego funcionaba aproximadamente entre 124 y 130 FPS nativos.

Con un monitor de 120 o 144 Hz, activar Frame Generation en estas condiciones no aportaría una mejora tan importante, ya que los FPS nativos ya estarían cerca del límite de actualización de la pantalla.

Sin embargo, con un monitor de 180, 200 o 240 Hz, esos 125 o 130 FPS no permiten aprovechar por completo la frecuencia disponible.

Rendimiento antes de activar Frame Generation

Antes de activar la generación de fotogramas, la prueba mostraba aproximadamente los siguientes resultados:

  • Entre 124 y 130 FPS.
  • Una latencia aproximada de 14 milisegundos.
  • Respuesta rápida al mover la cámara.
  • Uso de la GPU inferior a su capacidad máxima.

La respuesta era excelente porque todos los fotogramas eran nativos, pero no se aprovechaban por completo los 180 Hz del monitor.

Rendimiento después de activar Frame Generation

Después de activar DLSS Frame Generation en modo por dos, el rendimiento aumentó hasta aproximadamente 200 o 218 FPS.

El uso de la tarjeta gráfica también aumentó hasta superar el 90 %, lo que permitió aprovechar mejor los recursos disponibles.

La latencia pasó aproximadamente de 14 a entre 21 y 26 milisegundos. Aunque se produjo un aumento, la fluidez visual mejoró de forma considerable.

ConfiguraciónFPS aproximadosLatencia aproximada
FPS nativos124 a 130 FPS14 ms
Frame Generation activado200 a 218 FPS21 a 26 ms
Frame Generation limitado a 180 FPS180 FPS34 a 35 ms

La experiencia visual era más fluida al mover rápidamente la cámara. El aumento de latencia existía, pero durante la prueba resultaba poco perceptible mientras los FPS permanecían sin limitar.

¿Por qué aumentó la latencia al limitar los FPS?

Aunque el monitor utilizado era de 180 Hz, el juego se mantenía por encima de los 200 FPS con Frame Generation activado.

El monitor solo podía mostrar hasta 180 actualizaciones por segundo, pero producir más FPS ayudaba a reducir el tiempo entre fotogramas y permitía que la pantalla recibiera imágenes más recientes.

Cuando el juego se limitó a 180 FPS, la latencia aumentó aproximadamente hasta 34 o 35 milisegundos. En movimientos rápidos de cámara, el retraso comenzó a ser más perceptible.

Al retirar el límite, el rendimiento regresó a aproximadamente 206 FPS y la latencia bajó nuevamente hasta un rango de 24 a 26 milisegundos.

Esto no significa que dejar los FPS sin limitar siempre sea la mejor configuración. En otros equipos puede producir consumo innecesario, temperaturas elevadas o inestabilidad. Lo importante es probar ambas opciones y comparar los resultados.

¿Cuándo vale la pena activar Frame Generation?

Frame Generation puede ser una opción interesante cuando se cumplen estas condiciones:

  • El juego funciona a 100 FPS nativos o más.
  • El monitor tiene una frecuencia de 165 Hz o superior.
  • La tarjeta gráfica es compatible.
  • La tecnología de baja latencia está activada.
  • La GPU no se está utilizando por completo debido a un cuello de botella.
  • La prioridad es mejorar la fluidez visual sin perder demasiada respuesta.
  • El aumento de latencia no resulta perceptible durante la partida.

¿Cuándo es mejor mantener los FPS nativos?

Es preferible mantener los FPS nativos cuando ocurre alguna de estas situaciones:

  • El juego funciona por debajo de 100 FPS.
  • Utilizas un monitor de 120 o 144 Hz y ya alcanzas una cifra cercana a ese límite.
  • Participas en partidas donde cada milisegundo de respuesta es fundamental.
  • Notas una sensación pesada al mover el ratón o apuntar.
  • El juego muestra artefactos visuales al generar fotogramas.
  • La latencia aumenta demasiado.
  • Los FPS nativos ya permiten aprovechar completamente el monitor.

Juegos competitivos compatibles

Esta configuración puede probarse en diferentes juegos competitivos que incluyan una tecnología de generación de fotogramas.

  • Call of Duty: Warzone.
  • Battlefield.
  • Marvel Rivals.
  • The Finals.
  • Otros títulos compatibles con DLSS Frame Generation o FSR 3.

El resultado será diferente en cada juego. Algunos cuentan con una implementación más estable, mientras que otros pueden presentar mayor latencia o artefactos visuales.

Conclusión sobre Frame Generation en juegos competitivos

Frame Generation es una tecnología interesante que suele ser criticada por el aumento del input lag. Esa crítica tiene sentido cuando se activa con pocos FPS nativos o en un equipo que no cumple los requisitos adecuados.

Sin embargo, cuando el juego ya funciona a más de 100 FPS, se utiliza un monitor con una tasa de refresco elevada y se activan las tecnologías de baja latencia, la experiencia puede ser sólida y disfrutable.

Los FPS nativos continúan siendo la mejor opción para obtener la menor latencia posible. Frame Generation no los reemplaza ni convierte los fotogramas generados en fotogramas reales.

Su principal ventaja consiste en mejorar la fluidez visual y ayudar a aprovechar monitores de 165, 180, 240 o más hercios cuando el procesador o el propio juego impiden alcanzar esa cantidad de FPS de manera nativa.

La mejor configuración dependerá del equipo y de la sensibilidad de cada jugador. Lo recomendable es comparar los FPS, la latencia y la respuesta de los controles antes y después de activarlo.

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Escrito por
deybi
Soy un joven dominicano dedicado a la creación de páginas web, con un proyecto de vida claro y una visión enfocada en el crecimiento, la disciplina y el trabajo constante. Me esfuerzo cada día...

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